Rosario de Lerma: un perrito llamado Hércules murió abandonado y la Justicia imputó a su dueña por maltrato animal

Estaba desnutrido, con una infección devastadora y sin ningún tipo de cuidado. La Fiscalía entendió que no fue un descuido, sino una omisión grave: no darle comida, refugio ni atención veterinaria también es delito.

Salta09/02/2026
hercules
Hérculos falleció por un irreversible estado de salud producto del abandono

La muerte de “Hércules”, un perro que agonizó durante días tras haber sido rescatado en estado crítico, ya tiene consecuencias judiciales. El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a una mujer de 48 años por el delito de maltrato animal, en una causa que pone el foco en una figura clave. la comisión por omisión. En otras palabras, no hacer nada también puede ser una forma de crueldad.

El caso salió a la luz a partir de una denuncia radicada el pasado 26 de enero, luego de que proteccionistas de Campo Quijano y Rosario de Lerma alertaran sobre un perro en condiciones extremas, abandonado frente a una vivienda del barrio 2 de Abril. El animal, luego identificado como Hércules, estaba visiblemente desnutrido, con una infección avanzada y signos claros de haber sido dejado a su suerte durante un largo tiempo.

Vecinos del lugar señalaron que el perro pertenecía a una familia del barrio y que, pese al deterioro evidente de su salud, nadie se ocupó de alimentarlo, resguardarlo ni llevarlo a una veterinaria. Esa desidia, sostenida en el tiempo, terminó siendo fatal.

Cuando los proteccionistas lograron intervenir, Hércules fue trasladado de urgencia a una veterinaria de Cerrillos. El diagnóstico fue contundente, desnutrición severa y miasis avanzada, una infección producida por larvas que ya había destruido parte de su rostro. El cuadro era irreversible. A pesar de la atención médica y del esfuerzo por salvarlo, el animal murió días después, tras una agonía prolongada.

Durante la investigación, la Fiscalía reunió un sólido cuerpo de pruebas: testimonios de vecinos, informes policiales, actas de inspección ocular, fotografías y la historia clínica veterinaria. Todo apuntó a una misma conclusión, Hércules pasó mucho tiempo en esas condiciones sin recibir ningún tipo de asistencia por parte de quien tenía el deber legal y moral de cuidarlo.

Con esos elementos, el fiscal Escalante encuadró los hechos en la Ley Nacional 14.346, que reprime los actos de maltrato y crueldad hacia los animales. En particular, citó los artículos 1 y 3 inciso 7°, remarcando que el delito puede cometerse tanto por acción como por omisión, cuando la persona responsable incumple de manera grave su rol de garante.

La imputación se apoyó también en doctrina jurídica especializada. Entre otros fundamentos, se citó al jurista Eugenio Raúl Zaffaroni, quien reconoce a los animales como sujetos de derecho frente a la crueldad humana, y desarrollos que sostienen que negar alimento, atención veterinaria o auxilio básico puede ser penalmente reprochable si deriva en sufrimiento o muerte.

Además, la Fiscalía hizo referencia a estándares internacionales como la Declaración Universal de los Derechos de los Animales y a corrientes bioéticas que reconocen a los animales como seres sintientes. En ese marco, se planteó el concepto de biocidio como una forma extrema de crueldad evitable.

El caso de Hércules vuelve a poner sobre la mesa una discusión incómoda pero necesaria, tener un animal no es un adorno ni un gesto ocasional de afecto. Es una responsabilidad. Y cuando esa responsabilidad se abandona, la ley también puede y debe intervenir.

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