El padre de Thiago, desesperado, pide que le entreguen a su otro hijo

El padre del niño de 2 años asesinado denunció un "abandono total" por parte del Estado, rechazó las acusaciones de violencia en su contra y exigió la custodia de su otro hijo.
Policiales27/06/2026
THIAGO

El brutal crimen de Thiago Altamirano, el niño de dos años cuyo homicidio mantiene en vilo a la provincia, sumó en las últimas horas un capítulo de profundo dolor y reclamo institucional. Hugo Altamirano, padre de la víctima, rompió el silencio tras la detención de los dos imputados y apuntó con dureza contra los organismos estatales, denunciando una desprotección absoluta. “Siento un completo abandono”, manifestó, visiblemente quebrado por la tragedia.

En declaraciones a la prensa, el hombre no solo exigió justicia por el asesinato de Thiago, sino que centró su urgencia en la situación de su otro hijo, quien actualmente se encuentra bajo resguardo institucional. Altamirano denunció que las restricciones judiciales vigentes —derivadas de lo que calificó como "denuncias falsas"— le impiden recuperar al menor.

“Es una completa injusticia. No me lo quieren dar por violento, pero yo no soy violento. Me denunciaron injustamente, falsamente”, afirmó de manera tajante.

El trasfondo familiar expone una trama de burocracia y distanciamiento: el padre aseguró que no veía a sus hijos desde hacía dos meses debido a las medidas cautelares en curso. Ahora, en el peor escenario posible, el reclamo se vuelve desesperado. “El único consuelo que tengo es mi hijo, y me lo están negando”, sostuvo, solicitando que el niño sea entregado a su cuidado o al de su entorno familiar de manera inmediata.

Acusaciones directas y pedido al Gobernador

Respecto a la investigación penal por el homicidio del pequeño Thiago, Altamirano no dejó margen para las dudas y apuntó directamente contra los detenidos del caso, Franco Funes y Milagro Medina: “Los dos son los culpables”, sentenció, rechazando las versiones alternativas que comenzaron a circular en el expediente judicial.

La crítica más severa estuvo dirigida a la nula respuesta del aparato estatal tras el crimen. Según su testimonio, ningún organismo oficial se comunicó con él para brindarle contención psicológica ni asesoramiento legal. “No tuve ninguna reunión ni me habló nadie”, recriminó.

Ante lo que describió como un "completo abandono institucional", Altamirano apeló de forma directa a la máxima autoridad provincial: “Le pido por favor al señor gobernador Gustavo Sáenz que me ayude en esta causa”, imploró, exigiendo acompañamiento en el proceso judicial y celeridad para resolver la situación de Tobías.

El cierre de su declaración reflejó el estado de vulnerabilidad y el trauma que atraviesa la familia en estas horas: “No dormís, no podés comer. Está todo fresco”, concluyó, exigiendo que la justicia actúe con la misma rapidez para esclarecer el crimen que para devolverle el único hijo que le queda.

Te puede interesar
Lo más visto