Tesoros del Valle Calchaquí: piden a los visitantes respetar y preservar las ruinas arqueológicas de El Churcal y Seclantás

Antiguos asentamientos indígenas de la cultura Diaguita Calchaquí, con más de 800 años de historia, constituyen un patrimonio cultural invaluable. Autoridades y referentes locales solicitan a los visitantes no alterar ni retirar elementos de estos sitios arqueológicos.
Salta26/01/2026
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Vestigios arquitectónicos de las comunidades prehispánicas

Las ruinas arqueológicas de El Churcal y Seclantás se erigen como verdaderos tesoros históricos del Valle Calchaquí y dan testimonio de la presencia de pueblos originarios que habitaron la región entre los años 1200 y 1500 d.C., pertenecientes a la cultura Diaguita Calchaquí. Se trata de antiguos asentamientos indígenas construidos con paredes de piedra y con abundantes restos de cerámicas, cuyo valor patrimonial requiere un compromiso activo de cuidado y respeto por parte de quienes los visitan.

El sitio más relevante es la ruina arqueológica de El Churcal, considerada una de las más importantes del noroeste argentino. Cuenta con alrededor de 530 habitáculos distribuidos en una amplia planicie ubicada a 80 metros sobre la ruta provincial 53, a unos 13 kilómetros al sur de Seclantás. La magnitud del asentamiento permite dimensionar la organización social y arquitectónica de las comunidades prehispánicas que habitaron la zona.

A este conjunto se suman las ruinas de finca La Bolsa, un sitio con seis habitáculos, sectores empedrados y restos de vasijas cerámicas. Este asentamiento se encuentra en un campo privado, a aproximadamente dos kilómetros al sur del pueblo de Seclantás, lo que refuerza la necesidad de un acceso responsable y respetuoso.

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Finalmente, se destacan las ruinas arqueológicas de Seclantás Adentro, ubicadas sobre la ruta nacional 40, casi en el ingreso a este paraje. Este sitio es considerado uno de los más antiguos de la zona y conserva vestigios de antiguos asentamientos junto a fragmentos cerámicos visibles en superficie.

Desde el ámbito cultural y comunitario se insiste en un mensaje claro a quienes visiten estos lugares deben hacerlo con respeto, sin alterar las estructuras ni llevarse elementos arqueológicos, ya que cada piedra y cada fragmento forman parte de la memoria colectiva del Valle Calchaquí.

La preservación de estos sitios protege la historia de los pueblos originarios y garantiza que las futuras generaciones puedan conocer y valorar un patrimonio cultural único en la región.

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