VIDEO. Carnaval a las piñas: un partido amistoso terminó en batalla campal en Cruz Bajada

Una falta desató una violenta pelea entre jugadores de Deportivo La Familia y San Miguel, en el límite entre Salta y Santiago del Estero. Lo que debía ser fiesta terminó con golpes y corridas.
Deportes17/02/2026
CRUZ BAJADA
PELEA CAMPAL EN UN AMISTOSO EN CRUZ BAJADA

El diablo metió la cola en pleno carnaval. El lunes por la tarde, mientras la música y el color dominaban la escena en el paraje Cruz Bajada -zona limítrofe entre Salta y Santiago del Estero-, un partido amistoso terminó convertido en una batalla campal.

El encuentro, que enfrentaba a Deportivo La Familia y San Miguel, se disputaba en un clima festivo. Familias completas se habían acercado a la cancha, muchos todavía con la espuma y el talco del carnaval en la ropa. La consigna era simple, disfrutar del deporte en una jornada popular. Pero todo cambió en cuestión de segundos.

La chispa se habría producido después de una tanda de penales. Un cruce desmedido dentre los DT, una reacción airada y un intercambio de insultos bastaron para encender la mecha. De los empujones se pasó rápidamente a los golpes de puño. Patadas arteras volaron sin control y, en pocos instantes, el campo de juego se transformó en un ring improvisado.

La batahola no tardó en generalizarse. Jugadores de ambos equipos se trenzaron en una pelea desordenada mientras algunos intentaban separar y otros, lejos de calmar los ánimos, se sumaban al enfrentamiento. La escena fue caótica. corridas, gritos, un tierral y el desconcierto de quienes habían ido simplemente a ver fútbol.

El árbitro, desbordado por la situación, poco pudo hacer para recuperar el control.

"A la final, si sabía eso me quedaba a jugar al carnaval en Cerrillos o Rosario de Lerma. Semejante viaje para que se arme este lío", expresó un jugador de capital que fue hasta el lugar para sumarse al encuentro.

No se trataba de un clásico con antecedentes de rivalidad histórica, sino de un partido amistoso organizado en el marco de los festejos de carnaval. Justamente por eso el impacto fue mayor. En comunidades pequeñas como Cruz Bajada, donde el fútbol es punto de encuentro social y espacio de integración, estos episodios dejan una marca profunda.

Dirigentes locales y referentes deportivos coincidieron en que será necesario replantear la forma en que se planifican estos partidos, incluso cuando se los catalogue como “amistosos”. La pasión por el fútbol, sostienen, no puede convertirse en excusa para la violencia.

En Cruz Bajada, el eco de los bombos y las risas del carnaval fue reemplazado por el ruido seco de los golpes y el murmullo preocupado de los vecinos.  Ahora, la comunidad espera que el diálogo y la reflexión prevalezcan sobre la bronca. 

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